Lo que reportan los equipos tras la instalación
Puestos que dejaron de acomodarse cada mañana
Comentarios recogidos en oficinas de Asunción, Ciudad del Este y Concepción después de sustituir sillas y accesorios en bloques completos de escritorios. Nos interesa lo que cambia en la rutina, no la impresión del primer día.
Claudia Lopez Herrera · Administración, distribuidora de insumos
Reemplazamos veintidós sillas en el área de facturación. Lo que más notamos fue que el soporte lumbar se ajusta sin herramientas, así que cada persona lo dejó a su medida desde la primera semana. Las ruedas de doble rodamiento aguantan bien el piso de porcelanato, que antes marcaba mucho.
Pedro Vargas Garcia · Compras, estudio contable
Sumamos elevadores de monitor en los puestos compartidos. Al subir la pantalla entre ocho y doce centímetros, la bandeja inferior quedó libre para el teclado y el escritorio dejó de verse saturado. El aluminio anodizado resiste el uso rotativo sin aflojarse.
Natalia Rodriguez Gomez · Operaciones, centro de contacto
El reposapiés ajustable fue lo más pedido por el turno de tarde. Con la mesa a altura fija, alternar la inclinación durante la jornada ayudó a que la gente no quede con las piernas colgando. La superficie texturizada no daña el calzado.
Oscar Mendoza Lopez · Facilities, sede corporativa
Pedimos un lote mixto para tres pisos. La entrega llegó separada por área y con el mecanismo ya armado, así que el montaje fue rápido. A los seis meses no tuvimos que reponer ninguna pieza del respaldo de malla.
Luis Silva Garcia · Gerencia, firma de servicios legales
Empezamos con seis sillas para probar en las salas de reunión. El ajuste de brazos permitió que personas de contexturas muy distintas usaran el mismo puesto sin cambiarlo. Después ampliamos el pedido al resto de la oficina.